miércoles, 9 de mayo de 2012

¡Cómo dormir mejor en un avión!


En el vuelo transcontinental en el que estás embarcado han apagado las luces, pero desconoces exactamente en qué franja horaria te encuentras. Te sientes como una gallina de granja, y la cabeza del pasajero contiguo cae lentamente hasta apoyarse sobre tu hombro…¿Conseguirás dormir?


En cuestión de vuelos de larga distancia, o conoces los secretos del yoga, o lo vas a pasar ciertamente mal hasta llegar a tu destino. Partiendo de que el ideal es pasar roncando la mayor cantidad del tiempo que soportes enclaustrado, todos los detalles del avión están cuidadosamente diseñados para impedir el sueño, por lo que este objetivo no es tarea fácil salvo para algunos afortunados elegidos. Si no te hallas en el mencionado grupo, ¡aprovecha los siguientes consejos nocturnos!:


1) Los asientos más espaciosos para dormir en un avión se encuentran en las salidas de emergencia, aunque debido a su creciente popularidad suele ser necesario facturar más de dos horas antes del vuelo para asegurarse el sitio. En segundo lugar en la escala de comodidad suele hallarse la primera fila de la clase turista, detrás de business, en donde el sitio para las piernas es relativamente más amplio, aunque existen grandes posibilidades de que sitúen a algún bebé en los asientos contiguos. (Y por desgracia el llanto es incompatible con el sueño).

2) Imagina que en un supuesto de overbooking del avión, se te asigna un asiento en la clase business para sustituir a tu triste asiento de clase turista. ¿Es un sueño? Pues no, ocurre y con mayor frecuencia a los afiliados de los programas de puntos de SkyTeam, OneWorld o Star Alliance, en las compañías aéreas asociadas al programa en cuestión.

3) Si bien en los aviones es común la entrega a los pasajeros de un antifaz para proteger su frágil sueño de la luz, no suelen regalar tapones para los oídos, que son bastante útiles para los poseedores de un sueño ligero. Si es tu caso, ¡apaga el sonotone!

Businessmen in Airplane
4) “¿Desea usted pasillo o ventanilla?” – le preguntarán, y la respuesta, salvo en casos de problemas de rodilla o de espalda, debería ser indudablemente ventanilla. Dos razones avalan esta decisión; en primer lugar porque será posible apoyar la almohada contra el lateral de la aeronave si el asiento no tuviera reposa-cabezas aceptables, y en segundo lugar debido a que los pasajeros contiguos que deseen levantarse para ir al baño del avión no tendrán que despertarte para que les dejes salir de su zulo.


5) Si al día siguiente del vuelo tienes un día ajetreado, una posibilidad siempre a tu alcance son los medicamentos sedantes. La marca Dormidina fabrica comprimidos muy suaves que colaboran con tu descanso durante las ocho horas siguientes a su ingesta, sin incapacitarte para la mañana siguiente. Opciones más duras necesitarán receta médica.

6) Algunos destinos en determinados horarios son conectados por vuelos en los que existen asientos libres, así que en cuanto despegue el avión cámbiate de asiento lo antes posible para aprovechar cada liberador milímetro. Si en un asiento dormir puede ser un reto, en dos asientos caerás fulminado.

No lo hemos mencionado, pero obviamente si viajas en clase Business todos los consejos anteriores para dormir en el avión son superfluos, ya que estarás cómodamente tumbado durante todo el vuelo.