viernes, 18 de octubre de 2013

¿Turismo, Para que?

Ciertamente nos preguntamos para qué hace falta el turismo. Estamos siempre mejor en nuestra casa, sin tener que sufrir horas interminables de viaje, durmiendo en nuestra cama, comiendo en nuestros platos, descansando en nuestro sofá. ¿Para qué cambiar? Otros ven en el turismo la posibilidad de experimentar eventos que normalmente solamente vemos en la pantalla, sea del cine, de la televisión o de nuestro ordenador. Nos llama la posibilidad de experimentar en propia carne los lujos y atracciones que vemos están siempre al alcance de los afortunados en otro lugar.

Pero no siempre es así, los que tenemos que viajar con frecuencia sabemos que los viajes no son tan felices; como intentan parecer. La mayoría de las personas, para poder viajar, tienen que haber trabajado muchos meses. En la época de vacaciones es cuando pueden dedicarse al turismo. Hace años asombraba por increíble, el que un taxista de Londres pudiera tomar dos o tres semanas de descanso fuera de su país. ¿Cuándo será que nos tocará a nosotros?

Hoy esto ya nos parece normal. Casi cualquier persona puede disfrutar de un viaje, conocer otros lugares, apreciar y valorar otros estilos de vida, volviendo a su hogar recuperado, descansado y posiblemente con una visión algo distinta de la vida y la capacidad de apreciar o criticar su entorno más cercano.

Las personas que han viajado a otros lugares, vuelven siempre con una visión diferente. Ya no son las mismas personas, ya no tienen las mismas prioridades. Sólo los políticos son capaces de viajar a otros lugares y no enterarse. Si abrieran tan solo un poco sus ojos en los viajes, los políticos seguro que harían otras cosas, intentarían otras mejoras para sus electores. Entenderían mejor sus necesidades y sus anhelos.

El turismo no sólo es ocio, diversión y descanso. También es cultura, avance personal, libertad dentro del respeto y visión fundamentada de la realidad. Por ello hay que insistir en la conveniencia de que todos los ciudadanos de todos los países, tengan la posibilidad de viajar a otros lugares, aunque sea sólo asomarse al país más cercano, al otro lado de la frontera

En otros lugares, el turismo es sólo una fuente (casi inagotable) de forasteros despistados a quienes exprimir. No se piensa en los otros beneficios que el turismo nos aporta. Esta posición nos coloca directamente en inferioridad ante el forastero, al que tratamos de mendigar ventajas para nosotros. Cuando si lo pensamos bien, la sola llegada de un forastero ya nos enriquece.

En varios países, con excusas y justificaciones de todo tipo, no se alienta el que los locales puedan viajar. Esto haría que pudieran ver otras cosas, que quizás les gustaran más que las que les ofrecemos.